jueves, 27 de marzo de 2014

REUNIÓN GRUPO NED

ACORDANDO LOS RETIROS PARA LOS MAS PEQUEÑOS
PREPARANDO EL TEMA DE ALGUNOS DE LOS RETIROS ESPIRITUALES Y DE LA PRÓXIMA REUNIÓN.

 CADA OPINIÓN ES IMPORTANTE
EL GOZO Y LA ALEGRÍA QUE CARACTERIZA A LOS DOMINICOS
 HERMOSA CARTELERA DE CUARESMA DEL SALÓN DE LOS JÓVENES DE  3º AÑO SECCIÓN "A".




martes, 18 de marzo de 2014

RETIRO ESPIRITUAL PARA EL PERSONAL DE U.E CASA HOGAR MONS. ALVAREZ

RETIRO ESPIRITUAL PARA EL PERSONAL
  
“IMITACIÓN DE CRISTO EN EL DESIERTO”

 El desierto es el lugar contrapuesto a la tierra cultivada o rica en pastos, habitada por el hombre y transformada por su trabajo. En cierto modo es lugar no humanizado. Asociado al caos primordial, es símbolo de la desolación y de la aridez. En el desierto sólo se piensa en lo básico y necesario: en el agua, la comida, el camino.
El desierto bíblico es período de enamoramiento de Dios y de Israel. Es experiencia del amor de Dios. Es período de prueba, es lugar de paso hacia la tierra prometida. No es meta ni ideal para la instalación permanente, sino paso que conduce a la libertad. El desierto es experiencia de la fuerza vivificadora de Dios, que da el maná juntamente con su Palabra.
En el desierto el pueblo israelita aprendió una lección importante: no es posible sobrevivir si no se es alimentado por Dios, si no se escucha su Palabra, si no se confía totalmente en Él. Las tentaciones del desierto son superadas mediante la entrega y la fidelidad. En el desierto el hombre adquiere conciencia de su nada. En el desierto se producen los encuentros más hondos y sinceros. Para encontrar verdaderamente al hombre hay que ir al desierto.

 ... juntos a la  ruta del amor, para poder celebrar la Pascua del Señor, muerto y resucitado!

ITINERARIO DEL DÍA
10 DE ABRIL DE 2014


7:30 AM viacrucis con la comunidad acompañando a nuestros estudiantes.
10:30 am Reunirnos en el Área del Preescolar donde nos esperarán los Predicadores.
11:00 Inicio del Retiro Espiritual.
1:00 pm Compartir cuaresmal 
4:30 pm EUCARISTÍA

 La atracción del desierto es mística. Es el lugar donde mejor se descubre el conflicto de las pasiones. En el desierto la Palabra de Dios se convierte en maná que nutre y en agua que apaga la sed. Ir al desierto es caminar con Dios hacia la libertad, abandonando los valores esclavizantes de la sociedad. En el desierto, tierra sin caminos, se comprende mejor que el camino de Dios es su actividad salvadora. Recorrer los caminos de Dios es actuar siempre según su voluntad.
                  Para el cristiano, la búsqueda del desierto es la búsqueda de Cristo, Camino, Verdad y Vida. No hay más remedio que atravesar el desierto del mundo para llegar a la tierra prometida de la vida eterna. Para el cristiano, el desierto cuaresmal debe ser, sobre todo, actitud o situación de conversión. El desierto cuaresmal espiritualiza porque crea afinidad con Dios y nos sitúa en la ruta del amor, para poder celebrar la Pascua del Señor, muerto y resucitado.

HABRÁ SACERDOTES CONFESANDO PARA QUIEN LO DESEE.

"SUBIR EN LA ORACIÓN Y BAJAR EN LA CARIDAD" 

jueves, 6 de marzo de 2014

POEMA A LA MADRE TERESA TITOS GARZÓN, Fundadora de la Congregación Santo Domingo

La niña Teresa Titos
En enero vino al mundo
Trayendo un amor profundo
Y un corazón bendito
Granada soltó un grito
Un grito de complacencia
Sin saber que ella una herencia
En el tiempo dejaría
Por ser mujer de alegría
Dedicada a la docencia.
II
Con un alma espiritual
En un sentido profundo
Amaba al Rey de este mundo
Con un amor especial
Con entusiasmo real
Ingresa en el Beatario
Sin tener fecha ni horario
Para servirle al Señor
Fue su deleite mayor
Rezar el Santo Rosario
III
Fundó una congregación
Llamada Santo Domingo
Sirvió a todos sin distingo
Mujer de fe y de oración
Por los pobres gran pasión
En su alma ella sentía
En sus palabras decía
Y sin temblarle la voz
Pues del bolsillo de Dios
Es que un cristiano confía
IV
Fue Jesús sacramentado
Santo Domingo y María
Los amores que tenía
Y sus más grandes aliados
Dejó como había soñado
Su huella en la humanidad
Y con sincera humildad
Ella le dijo a unos cuantos
¡Oye si no somos santos
Somos locos de verdad!
Autora: María Antonietta Rodriguez Pérez


La Catequesis: Explicación Sencilla para niños de la Cuaresma con...

La Catequesis: Explicación Sencilla para niños de la Cuaresma con...: Fuente: http://educarconjesus.blogspot.com.es Fuente: elrincondelasmelli

RETIRO ESPIRITUAL: DIRIGIDO POR ESTUDIANTES DEL GRUPO JUVENIL A LOS NIÑOS DE 4º "A"






miércoles, 5 de marzo de 2014

MIÉRCOLES DE CENIZA...INICIO DE LA CUARESMA

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo. 
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.

En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.

Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.

El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.

CRÓNICA DEL DÍA EN NUESTRO COLEGIO: 
7:00 AM SALUDO - ORACIÓN LA MAESTRA ANGIBEL EXPLICÓ A LOS NIÑOS EL SIGINIFICADO DE LA CUARESMA
7:30 AM CAMBIO DE AMBIENTACIÓN: CARTELERAS-SALÓN DE RELIGIÓN CON AFICHES Y PENDONES SOBRE EL TIEMPO DE CUARESMA.
9:00 EUCARISTÍA: IMPOSICIÓN DE LA CENIZA. CELBRANTE: MONS. HELÍMENAS ROJO Y EL DIÁCONO NUNO BRUCES. (Muy profunda reflexión en la homilía y vivencia en la oración. Gracias Señor por la oportunidad de buscarte mientras podamos hacerlo)











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3:00 PM. LECTURAS BÍBLICAS Y REFLEXIONES DE LA CUARESMA CON LOS POCOS ESTUDIANTES QUE ACUDIERON A LA CLASE DE RELIGIÓN. (HOY MUCHOS ESTUDIANTES NO ASISTIERON; SUPONEMOS QUE POR EL AMBIENTE DE INCERTIDUMBRE EN EL PAÍS O PORQUE SUS PADRES GUARDARON EL DÍA EN QUE SE CONMEMORA LA FECHA DE MUERTE DEL PRESIDENTE CHAVEZ... REALMENTE HABÍA CONFUSIÓN...)El Señor nos de la Paz y la serenidad para seguir dando  "Lo Mejor para Dios" 

viernes, 28 de febrero de 2014

SÍNTESIS DE LA TEOLOGÍA MORAL DE LA PERSONA HUMANA



SÍNTESIS DE LA TEOLOGÍA MORAL DE LA PERSONA HUMANA
            A.- La Persona como estructura moral y como destino de la responsabilidad moral
El ser humano tiene un modo peculiar de comportamiento que le permite  emanciparse de la tutela mecánica de la naturaleza.
De ahí que la persona y la “personeidad”; un espacio y un tiempo para la maduración de la “personalidad” constituyan el elemento medular de la misma estructura moral. Ni de hecho ni de derecho habrá acciones morales, ni estructuras morales, ni silueta moral para una sociedad, una clase social o una cultura, si las acciones y las omisiones no tienen en cuenta la misma estructura personal del ser humano y del mundo, ya inevitablemente humanizado.
La personeidad es, en consecuencia, el esqueleto mismo de la estructura moral del ser humano y de la sociedad humana. Para la teología, el concepto de persona no se reduce a la enumeración de sus propiedades. Para la fe cristiana, la persona se autocomprende como el único ser que ha sido llamado a entrar en diálogo con Dios.
 La moral de la persona no es un programa de mortificación, sino de vivificación. Es hora de recordar unas palabras del Concilio Vaticano II que evocan y profesan esta fe  laica y religiosa a la vez  en la prioridad del hombre sobre las obras de sus propias manos: «Creyentes y no creyentes están generalmente de acuerdo en este punto todos los bienes de la tierra deben ordenarse en función del hombre, centro y cima de todos ellos» (GS 12a).
Por lo tanto, la persona es considerada a veces a tenor de algunas determinaciones adjetivales como su sexo o su raza, su edad o su capacidad de automoción. Tales reduccionismos constituyen una violación de la intima “verdad” de la persona y condicionan una respuesta pretendidamente ética que ignoraría la sustantividad misma de la persona. De ahí que la reflexión moral haya de partir inexcusablemente de la afirmación de la dignidad de la persona humana.
            B.- La Dignidad de la Persona Humana
En el marco de la historia de la salvación, la consideración de la estructura personal remite tanto a la Creación como a la Redención. El hombre es lo que es y en realidad, históricamente, el hombre es un ser pensado, proyectado, diseñado, creado por Dios, un ser rescatado, redimido, plenificado en Jesucristo un ser habitado y movido por el Espíritu de Dios.
            El Concilio Vaticano II sitúa la dignidad de la persona precisamente en el propio valor eminente, que ella debe realizar de forma libre por sí misma. Partiendo de tal convicción advierte contra el peligro de que la persona sea empleada como medio para un fin ajeno a sí misma “La Biblia nos enseña que el hombre ha sido creado "a imagen de Dios", con capacidad para conocer y amar a su Creador” (GS 12c)  “Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona, no es solamente algo, sino alguien.  Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas, y es llamado, por la gracia, a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar en su lugar”
El ser humano se subleva ante la mera posibilidad de ser reducido a la infracategoría de pieza plural, reemplazable, anónima y prescindible. La dignidad enlaza desde el primer momento los aspectos éticos con los aspectos metafísicos de la reflexión sobre lo humano.
Como se puede fácilmente adivinar, la Moral de la Persona depende directamente de la comprensión de la verdad de la misma persona. La reivindicación de su dignidad, como sujeto ético y como destinatario del comportamiento ético de los demás, reclama una comprensión adecuada de su personeidad, como “dato” previo a su proyecto individualizado de vida y a la realización concreta de su personalidad.
            C.- El hombre como unidad integral
El ser humano es a todas luces una realidad inabarcable, incluso para sí mismo. Las definiciones del hombre, “las opiniones que el hombre se ha dado y se da sobre sí mismo, diversas y contradictorias” (GS 12b), son con frecuencia falsas, precisamente por tratar de ser simplificadoras. Van contra la verdad integral del ser humano.
Ante el enigma del ser humano, como ante el misterio de toda la realidad que es en sí misma enigmática31, la solución más sencilla y más tentadora, por tanto ha sido la que trata de dividirlo y parcelarlo. La respuesta de los dualismos, siempre recurrente, es la más simple y, por ello mismo, la más embaucadora.
            D.- La moral como fundamentación de la persona
No es fácil la fundamentación de la Moral de la persona. Las dificultades no vienen tanto de los elementos materiales como formales de la cuestión. El mismo carácter problemático mistérico de la persona y las adicionales sospechas coyunturales han convertido en espinosa la pregunta sobre el quehacer del hombre.
En la exhortación apostólica Christifideles laici, el papa Juan Pablo II observa que «se extiende cada vez más y se afirma con mayor fuerza el sentido de la dignidad personal de cada ser humano». El texto constata, además, que el nuestro es el siglo de los humanismos, entre los cuales parece necesario ejercer un cierto discernimiento.
Algunos, en efecto, acaban por humillar y anular al hombre y otros lo exaltan hasta la idolatría, mientras que algunos “reconocen según la verdad la grandeza y la miseria del hombre, manifestando, sosteniendo y favoreciendo su dignidad total” (ChL 5).

            E.- El ser humano, icono de Dios
Queda ya dicho que el ser del hombre es normativo para su quehacer moral. El hombre creado es el fundamento de la responsabilidad moral. Ese punto de vista puede ser compartido tanto por los creyentes como por los no creyentes. Es cierto que los creyentes afirman que la normatividad de lo humano es aclarada y radicalizada por la revelación. La creación es también «designio» y «proyecto» de Dios. La creación es también alianza. Si la naturaleza es para los creyentes creación, es también sacramento. El hombre ha sido definitivamente revelado en Jesucristo.
El hombre es imagen de Dios o mejor aún, es imagen de Cristo, imagen de Dios. Imagen de Dios ante el mundo cósmico y humano. Imagen del cosmos y de la humanidad ante Dios. Eso es el ser humano para la fe cristiana.
La persona se convierte en el «hombre nuevo» que vive el seguimiento de Cristo, gracias al Espíritu, y actúa de una forma resucitada, sabiendo que Cristo mismo actúa en su vida. El hombre es la norma. Pero si el hombre es pensado y creído como imagen de Dios, como tal ha de comportarse y como tal ha de ser tratado.
De esta confesión y de este seguimiento se deducen evidentes consecuencias para la relación del ser humano con los polos de ese trípode referencial lo otro, los otros y el Absolutamente Otro que lo configuran y convocan.
a)                           El hombre y el mundo La relación con el mundo cósmico y objetual, entendido como “lo otro”, que se ofrece al ser humano como manipulable y condicionante a la vez, es origen de cuestionamientos y responsabilidades.
b)                          El hombre y los demás hombres En el encuentro con el tú se realiza efectiva y circunstanciadamente el yo. La creación de la nostridad, está en íntima relación con la aparición de la tuidad y la yoidad. La dignidad de la persona humana se abre así al diálogo y respeto de todas las personas.
c)                           El hombre y su Dios: Ya en Puebla se hablaba de la relación del hombre con el mundo como señor, con los demás hombres como hermano, y con Dios como hijo.
En definitiva El ser humano es imagen de Dios: como tal ha de portarse y como tal ha de ser tratado.

                                                                             BIBLIOGRAFÍA
Flecha Andrés, José Román. Moral de la Persona. Amor y Sexualidad. B.A.C Madrid 2002